Botox y dolor pélvico crónico - Síndrome Dolor Pélvico Crónico | Síndrome Dolor Pélvico Crónico

Botox y dolor pélvico crónico

¿Qué es el botox?

Es una neurotoxina elaborada por una bacteria denominada Clostridium botulinum. Produce una paresia de los músculos donde se infiltra. No llega a ser una parálisis.

¿Está indicada en el dolor pélvico crónico la toxina botulínica?

Sí, a la luz de los últimos estudios realizados en Australia para el tratamiento de músculos afectados por el síndrome miofascial. En España se utiliza como uso compasivo, esto es, cuando otros tratamientos no han sido efectivos para el tratamiento del síndrome miofascial.

¿Cuál sería su defecto? ¿Cómo actúa sobre los músculos?

En palabras fáciles de entender, podríamos decir que el efecto del botox sería aflojar los músculos para que tuvieran menos tono y pudieran ser tratados más fácilmente. Por tanto, al tener los músculos más aflojados o relajados el dolor debería disminuir y cuando fueran tratados conseguir resultados mejores y más sostenibles.

¿Funciona siempre? ¿Cuál es su tasa de éxito según su experiencia?

No funciona siempre. En nuestra experiencia, en casos escogidos y bien indicados podríamos conseguir un 65 o 70 por ciento de alivio en pacientes con dolor pélvico crónico.

¿Qué duración tiene el efecto de la toxina botulínica?

La duración del efecto de la toxina botulínica puede durar entre 4 y 6 meses. Algunas veces será necesario repetir la infiltración si ha sido positivo el resultado.

¿Se debe seguir con los tratamientos que venía haciendo anteriormente el paciente como por ejemplo infiltraciones con anestésicos locales o fisioterapia?

El tratamiento con toxina botulínica es un tratamiento complementario, por tanto, todos los tratamientos que venía realizándose deben continuar. Es más, el efecto es sumatorio.

¿Cuándo sería el mejor momento para infiltrarla?

La infiltración debe ser realizada cuando existe un estancamiento en el tratamiento habitual. No nos gusta, salvo en casos muy claros, utilizar la toxina botulínica en el inicio de nuestros tratamientos.

¿Cómo se sabe que el profesional está colocando la toxina en el músculo afectado? ¿Utiliza algún aparato como guía o monitorización para la infiltración?

El Dr. Zarza con su equipo de electromiografía consigue con una alta fiabilidad saber dónde vamos a infiltrar la toxina botulínica según el plan establecido. Es muy importante infiltrar en el lugar adecuado, porque de no ser así las posibilidades de éxito del tratamiento o disminuyen notablemente.

¿Qué músculos se suelen infiltrar?

Normalmente, solemos infiltrar el músculo elevador del ano y el esfínter anal externo. En algunas ocasiones también infiltramos los músculos transversos del periné, el bulboesponjoso, el isquiocavernoso y el obturador interno.

¿Tiene algún efecto secundario?

La toxina botulínica como toxina que es siempre puede provocar efectos secundarios. Estos no suelen ser muy importantes. El más frecuente es la incontinencia aérea. También, puede producirse dolor en las zonas de punción.

¿Se necesita consentimiento informado para la infiltración?

Es obligatorio por ley, en el se explica que ya han sido utilizados otros medios terapéuticos un resultado aceptable que incluso refractario a todos los medios utilizados.

¿Cuándo empieza hacer efecto la toxina botulínica tras la infiltración?

El efecto suele comenzar a partir del cuarto día en muchos casos, en otros puede tardar más tiempo. Llegando en ocasiones hacer efecto al mes o mes y medio. La duración del efecto es entre 4 y 6 meses.

¿Requiere sedación o anestesia general para su infiltración?

Normalmente no se requiere ningún tipo de sedación, ni anestesia local ni general. Nosotros sólo utilizamos la sedación en el caso de la infiltración del músculo obturador interno.

¿Cuánto dura el procedimiento?

Suele durar con la preparación unos 20 minutos si infiltramos los músculos elevadores del ano y el esfínter anal externo. Si infiltramos más músculos podemos tardar cinco minutos por cada uno de más que infiltremos.