Síntomas del dolor pélvico | Síndrome Dolor Pélvico Crónico

Sintomatología


Vulvodinia: La mujer en muchas circunstancias sufre dolor en la zona vulvar, de tipo escozor, quemazón o irritación. Las causas son muy variadas, entre ellas destacamos, las infecciosas (candidiasis, herpes…),  inflamatorias, tumorales, o problemas de nervios de la zona (pudendo…), musculares (Sd. Miofascial).

Los síntomas pueden estar condicionados por circunstancias especiales, estímulos sexuales, roce de la ropa interior, el uso del tampón…, o sin una causa aparente.

No sabemos exactamente la incidencia de este problema, no obstante, es un motivo frecuente en la consulta médica.

Usualmente la primera consulta se realiza en los centros de atención primaria, de ellos se deriva a otros especialistas como ginecólogos, dermatólogos, urólogos, neurólogos… Es frecuente que se pidan numerosas pruebas (analíticas, cultivos, ecografías…) que suelen ser negativas, dejando estas a las pacientes con sensación de desamparo.

No es infrecuente que, ante la falta de pruebas positivas, las pacientes acaben en la consulta psiquiátrica con tratamientos para la ansiedad o la depresión.

La complejidad de este síntoma exige profesionales hiperespecializados que dispongan conocimientos, pruebas y tratamientos específicos para mejorar este problema.


Dolor de pene/testicular/ perineal: 
El hombre en muchas circunstancias sufre molestias en la zona genital de tipo escozor, descarga eléctrica, quemazón, hormigueos, falta de sensibilidad. Las causas pueden ser diversas. Entre las más frecuentes se encuentran las prostatitis, problemas musculares (Sd. Miofascial), nerviosos (lesión del nervio pudendo), inflamatorios (cistitis). Existen factores que pueden acentuar este problema, como determinados deportes (ciclismo), cirugías previas de la zona, infecciones de repetición.

Las personas suelen acudir a muchos especialistas en busca de soluciones (urólogos, neurólogos…) que solicitan numerosas pruebas (cultivos, analíticas, ecografías…). Muy frecuentemente proponen tratamientos como antibióticos, antiinflamatorios, ansiolíticos que no mejoran el problema.

Este problema requiere de equipos médicos multidisciplinares especializados, con capacidad para mejorarlo.

Dolor miofascial del suelo pélvico: Es una causa de dolor músculo esquelética muy frecuente. Su diagnóstico suele ser pasado por alto. Hoy sabemos que el Síndrome miofascial consiste en un trastorno doloroso regional, que afecta a los músculos y fascias (envoltura del músculo), de forma que los músculos implicados tienen unos puntos gatillo como lugares específicos de dolor a la palpación.

La incidencia máxima se encuentran entre los 30 y los 50 años, a medida que aumenta la edad y disminuye la actividad física.

La sobrecarga muscular aguda, crónica o repetitiva siempre está en el inicio del dolor y siempre contribuye al dolor pélvico crónico. Es frecuente encontrar dolor (ano-rectal, perineal, en pene, lumbar, etc.), disfunciones locales (debilidad muscular por hipertonía, pérdida de coordinación). La intensidad del dolor se relaciona con la posición o el movimiento, pero puede ser continuo cuando es severo.

El diagnóstico de dolor miofascial se realizará a través de la historia clínica, exploración manual/digital de la musculatura y los hallazgos electromiográficos.

El tratamiento requiere de terapias combinadas que tienen por objeto aliviar o solucionar este problema.